¡Menuda semana!
Bienvenidos a la Pequeña España
Menuda semana. En primer lugar, hay que hablar de Méjico, perfecto ejemplo de estado fallido. No se puede alcanzar ningún cargo de responsabilidad sin la anuencia del narco. Eso es así. Y el narco no hace nada gratuitamente. El Mencho ha caído porque Estados Unidos le ha declarado la guerra al narcotráfico y porque había localizado el paradero del líder del cártel Jalisco Nueva Generación y comunicado la información a las autoridades mejicanas. Cuando lo detienen está herido y es entonces cuando los mejicanos al más alto nivel deciden matarlo. No podía llegar con vida a Ciudad de Méjico por temor a que hablara y se llevara por delante a las tres cuartas partes de la clase política, incluida la presidente pijo comunista.
Y digo estado fallido porque hemos visto la capacidad de los narcos para paralizar un país que, además, es enorme, cerrando aeropuertos, estaciones de tren, cortando carreteras, avenidas y tener a la población encerrada en sus casas. Ya han matado a más de cincuenta agentes como represalia por la muerte del Mencho. Y la FIFA sigue empeñada en celebrar partidos del mundial de fútbol en Méjico. Se hará si quieren los narcos, a los que les encanta el fútbol, pero como no quieran, no habrá fútbol en verano.
En oriente medio todos están pendientes de Donald Trump. Al parecer los planes propuestos por el pentágono para atacar a Irán no han convencido al presidente. La única condición es no meter a los soldados americanos en territorio iraní. Lo que allí llaman boots on the ground. Se puede bombardear desde el mar o el cielo, pero en tierra, nada de nada.
Otra posibilidad es dejar que Israel ataque primero. El problema es que el régimen no tiene otra alternativa que resistir hasta el final porque la capitulación significa exilio para unos pocos y cárcel o muerte para la mayoría de los guardianes de la revolución. Los países vecinos odian a Irán, pero temen una lluvia de misiles por parte de un régimen moribundo. Así están las cosas. Las negociaciones de Ginebra son una cortina de humo y tarde o temprano habrá bombardeo masivo. Para entonces, veremos el estado de la sociedad civil y cómo actúa el ejército regular, cuya postura será decisiva para el desenlace del conflicto interno.
En cuanto al caso Jeffrey Epstein, le toca jugar al matrimonio Clinton. Han hecho todo lo posible para evitar declarar y cuando la comisión de investigación del Congreso empezó un procedimiento de obstrucción a la justicia contra ellos, han dado marcha atrás y ahora van de transparentes y se han victimizado. El problema es que hay pruebas. Hilary dijo que Bill había volado un par de veces en el avión privado de Epstein. Fueron veintitrés y hay fotos de Bill con mujeres en la piscina y en el jacuzzi cuando se suponía que estaba acudiendo a actos benéficos. Como, además, el antiguo ministro de finanzas de Obama y catedrático de Harvard ha dimitido y Bill Gates ha hecho su mea culpa, la estrategia de los Clinton se ha caído.
El nombre de Bill es citado más de dos mil veces en el informe Epstein y el de su mujer más de setecientas. Vamos, que de inocentes y víctimas, poco. Él es un degenerado y un mentiroso, y ella miente todavía más. Del partido demócrata, por supuesto.
Y ya, por último, los guardacostas cubanos han matado a cuatro personas y herido a otras seis que iban a bordo de une embarcación registrada en Estados Unidos. Justo ahora que el gobierno de Canel está negociando su salida, pasa esto. Ya veremos la reacción de Estados Unidos, pero no será bonita.
Ps: en China sigue la purga de generales a velocidad de vértigo, como sigan así van a tener que ascender a los coroneles La invasión de Taiwán no es para mañana, pueden estar tranquilos y aquí en España, entre los muchos escándalos que salen a la superficie a diario, se ha producido un hecho insólito, nadie sabe dónde vive el hermano de Sánchez.
Hasta pronto