Turquía también quiere jugar
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Resulta que Turquía también quiere jugar. Erdogan ha dicho que su país se enfrenta a un nuevo eje del Mal compuesto por Israel, Grecia y Chipre. Y ha añadido que no descarta acciones militares contra Israel.
A Erdogan le pasa como a Putin, que quiere reconstruir el imperio perdido, en este caso el otomano. Y él quiere ser el mascarón de proa del islam, el jefe de familia al que todos consultan. Lo mismo que Mohamed VI. Hay mucha competencia en el seno del islam. A todos les gusta marcar paquete.
¿Qué tiene Turquía para que todavía no le hayan dado una patada en el culo?
Un ejército poderoso, una gran extensión y el país está en uno de los sitios más estratégicos del mundo. Es la puerta de oriente, controla el único acceso al mar Negro, tiene frontera con Irán, Siria, Georgia, Armenia, Azerbaiyán, Iraq, Bulgaria y Grecia y también controla a los refugiados e inmigrantes ilegales que quieren llegar a Europa. Es miembro de la OTAN y país musulmán, lo que significa que tiene acceso directo a los países musulmanes si desea hablar con ellos.
En el debe tiene sus cosas. No soporta a los griegos, ha invadido la mitad de Chipre, oprime a los kurdos, el presidente es autoritario tirando a dictador y antisemita.
Israel, como no tiene suficientes enemigos, ha dicho que Turquía tiene que devolver la mitad de Chipre que ocupa desde 1974 y dejar en paz a los kurdos.
Entretanto, en Washington han empezado las conversaciones entre libaneses e israelíes. El secretario de Estado, Rubio, ha dicho que no van a resolver el problema de golpe, que van a ir poco a poco. Os digo lo que va a pasar. Los libaneses van a decir. Oye, que nos habéis invadido, estáis destrozando medio país y tenemos un millón de desplazados. Y los israelíes van a contestar. Eso pasa cuando metes al zorro en el corral. Vuestro ejército trabaja menos que el hermano de Sánchez. Y nosotros tenemos que hacer vuestro trabajo para proteger a nuestros hijos.
Esto hoy; ayer Israel conquistó Bint Jbeil, una ciudad pequeña del sur, pero controlada por Hezbollah. Y se ha cepillado a más de cien terroristas. Lo bueno de los israelíes es que no pierden el tiempo y como saben que, hagan lo que hagan y digan lo que digan, los van a poner a caer de un burro, pues oye, seguimos a lo nuestro.
Y como tienen frentes abiertos en todas partes en Gaza los israelíes, como siempre bien informados, han parado un camión de la basura. Y dentro del camión se escondían más de quince terroristas de Hamás que querían entrar en Israel, como os imagináis, no para visitar a un familiar o asistir a una boda, sino para hacer pupa. Por eso, hablar de paz con un israelí es algo muy serio, no hay que tomárselo a la ligera porque ellos no lo hacen.
En el estrecho de Ormuz, el bloqueo americano representa para Irán unas pérdidas de casi quinientos millones de dólares diarios. Eso son muchos turbantes, muchas babuchas, mucha dinamita y mucho terrorismo. Eso hace más daño que cualquier bombardeo. Entonces el régimen dice que quiere negociar. Son cansinos, peligrosos, pero cansinos.
De la coalición multinacional no tenemos noticias. Primero tendrán que encontrar al portaaviones francés que está dando vueltas por el Mediterráneo.
Hasta pronto